
Hay personas que dicen que si uno es un verdadero fan de un artista uno lo apoya en las buenas y en las malas... si no, no sería un verdadero fan. Hasta hace poco, yo era parte de este grupo de personas. Pero hoy me di cuenta que a veces uno no puede perder la objetividad y que como fan, uno tiene el derecho de protestar si hay algo de tu ídolo que no te gusta.
Desde los tiempos de 'Pies Descalzos' he sido una fan abnegada de Shakira. He comprado todos sus CDs, me se todas sus canciones, coleccioné mas de una portada de revistas como Latina, People en Español, y esperé por más de 14 horas afuera de un Virgin Records para que la misma Shakira me firmara la portada de Fijación Oral.
Como colombiana, me he llenado de orgullo con cada reconocimiento y presentación que la han posicionado como la exponente más grande de nuestro país en el exterior. Todos estos años de cultivar esa admiración (u obsesión, lo reconozco) creo que me dan la autoridad de dar una queja que, aunque un poco crítica, viene de una admiradora colombiana que sabe que Shakira tiene mucho más talento de lo que en estos tiempos quiere y está demostrando. Es más, hasta me tomo el atrevimiento de decir que, para cosechar éxito en el mercado 'gringo', ella está sacrificando su 'latinidad'.
Es posible que vaya a 'alborotar el avispero' con lo que voy a decir pero siento que mi deber es informar sobre ciertas cosas que he visto, he oido y he presenciado y que, en realidad, no me gustan.